¿Sabes por qué vale la pena construir una ciudad inteligente en tu país?

Cuando piensas en una ciudad inteligente probablemente te imagines algo sacado de una película de ciencia ficción. De todas esas historias en las que los objetos tienen un mecanismo y llegan por sí solos a tu encuentro, las puertas y ventanas se abren con sensores, o un sistema operativo inteligente responde a todas y cada una de tus inquietudes. 

Si has pensado en eso, estás y no estás en lo correcto. Sí, existe un concepto de ciudad inteligente que se basa en este tipo de características. De hecho, esa es su primera concepción. Una ciudad inteligente en este sentido es un área urbana que utiliza diferentes métodos electrónicos y sensores para recopilar datos.

Es un marco, compuesto predominantemente por tecnologías de la información y la comunicación (TIC), para desarrollar, implementar, y promover prácticas de desarrollo sostenible que abordan los crecientes desafíos de la urbanización.

Una gran parte de este marco es una red inteligente de objetos y máquinas conectadas, que transmite datos utilizando tecnología inalámbrica y la nube. Ciudades de esta índole ya están en marcha en lugares como Ámsterdam o Barcelona. 

Pero, más relevante para la región centroamericana es la segunda variante de ciudad inteligente, sobre todo por su potencial de impulso al crecimiento económico.

 

Una ciudad inteligente al alcance de la región

Las palabras Silicon Valley o Cambridge Cluster, son hoy en día mundialmente famosas. La segunda variante de ciudad inteligente tiene que ver precisamente con esos conceptos. Silicon Valley es una región en el área de la Bahía de San Francisco, que se destaca por la cantidad de empresas de tecnología que comenzaron y tienen su sede allí, incluidas algunas de las Big Tech: Apple, Google, Facebook, y Netflix.

Este tipo de ciudad inteligente consiste en un centro global de innovación tecnológica. Silicon Valley como frase se refiere a la industria y las empresas que lo llaman hogar, así como a una mentalidad innovadora, un espíritu emprendedor, y un estilo de vida basado en la riqueza de base tecnológica.

Centroamérica ya ha emulado este concepto, el cual ha atraído negocio e inversión a la región. Este ejemplo exitoso ha sido gracias a Grupo Karim’s con sus proyectos de Altia Smart City en las ciudades de San Pedro Sula y Tegucigalpa. Han sido ellos los pioneros en la atracción de la industria de BPO y ITO a Honduras, una que ha creado más de 10,000 empleos dentro de sus dos proyectos. 

Dado el enfoque en las operaciones comerciales sostenibles, no existe nada parecido en otras partes de Latinoamérica, incluso en centros de BPO tan conocidos como Colombia.

 

ciudad inteligente
Fuente: Altia Smart City, San Pedro Sula. / laprensa.hn

 

En una época mundial en que el COVID-19 implantó un nuevo modelo laboral basado en el teletrabajo, las vacunas y el avance de las campañas de vacunación en muchos países centroamericanos están haciendo posible el retorno a las actividades laborales. Las ciudades inteligentes constituyen una gran motivación para ese retorno, ya que se basan en la cercanía de las operaciones de distintas empresas que comparten datos y tecnología. 

Un enfoque dedicado a la industria de BPO e ITO permite a Altia Smart City administrar también las interrupciones en los negocios de los clientes, una fuente de continuidad en lo que ha demostrado ser un período tumultuoso desde el brote de COVID-19.

El objetivo de la ciudad inteligente es claro: convertir un área específica de los centros urbanos de la ciudad en un campus empresarial y un puesto de avanzada residencial para los jóvenes interesados en el desarrollo de la tecnología. Además de constituir un espacio apto para la inversión en este tipo de industrias. 

Los beneficios de un espacio así, en comparación con un edificio tradicional desconectado de una red de empresas similares en cualquier arteria de la ciudad son: contar con una infraestructura inmobiliaria moderna de clase mundial, fuentes de energía confiables, conectividad eficaz, y costos laborales competitivos.

Este tipo de ciudades son el futuro de nuestros países y podrían constituir nuestra entrada al primer mundo de la mano de la tecnología. 

 

Artículos recientes

Categorías

Artículos relacionados